Destino Salento
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Valle de Cocora y cordillera de Salento

Conoce Salento: Origen Arriero, Bahareque y Miradores

Cómo una trocha de paso en la cordillera se convirtió en el pueblo más antiguo del Quindío, qué guardan las maderas de sus casas coloniales y dónde encontrar las mejores vistas del valle.

CAPÍTULO 01 // ORIGEN ARRIERO

El Camino del Quindío y el paso de la cordillera (1830 – 1865)

Recua de arrieros y mulas abriéndose paso por el Camino del Quindío

Antes de que existieran la plaza cuadrangular, los balcones pintados y los cafetales, Salento era un descanso obligado para no morir en el fango de la montaña. Durante el siglo XIX, atravesar la Cordillera Central entre Ibagué y Cartago tomaba entre diez y doce días a pie o a lomo de buey. El Camino del Quindío era una trocha estrecha y empinada, con barrizales donde las mulas se enterraban hasta el pecho y peñascos donde una mala pisada costaba la carga y la vida.

Por este paso de cordillera circulaban cargueros con bultos de sal marina, tabaco y oro en bruto, expedicionarios botánicos que venían a estudiar la palma de cera y familias enteras que migraban hacia el occidente del país. Salento no nació por casualidad en este filo montañoso: nació porque cruzar la cordillera sin una posta intermedia para herrar bestias y pasar la noche era prácticamente imposible.

«El trazo que hoy recorren los viajeros por la Calle Real no fue diseñado por urbanistas: sigue la línea de terreno firme donde las mulas encontraban apoyo para no rodar al barranco.»
— Crónicas del Camino del Quindío • Archivo Histórico

El decreto de Simón Bolívar y el presidio de Boquía (1830 – 1842)

Fonda de Boquía a orillas del río Quindío en 1842

En enero de 1830, tras cruzar la cordillera bajo la lluvia y encontrar recuas enteras desbarrancadas en los lodazales, Simón Bolívar firmó en la vega baja una orden formal: el paso debía rectificarse con urgencia y era indispensable fundar un poblado permanente para auxiliar a los caminantes.

Doce años después, en 1842, el gobierno de la Nueva Granada instaló allí una colonia penal. Los presos abrían la trocha a punta de pica, pala y barreta; a cambio de su trabajo, recibían un lote de tierra para levantar una choza y sembrar maíz. Así nació el primer caserío en la parte baja del valle: Boquía, con fondas de madera donde se vendía aguapanela caliente, se cambiaban herraduras y se pasaba la noche antes de subir al páramo.

La gran creciente de 1865 y el traslado a Barcinales

Salento no se quedó en el valle junto al río. En el invierno de 1865, una creciente del río Quindío inundó las huertas y dañó las chozas de Boquía. Los pobladores decidieron no reconstruir en la vega baja. Desarmaron las maderas, cargaron los bueyes colina arriba y refundaron el pueblo en una meseta alta y seca llamada Barcinales.

Allí trazaron una plaza ancha para que cupieran las recuas de mulas los domingos de mercado, construyeron la primera iglesia de tablas y rebautizaron la aldea como Salento.

CRONOLOGÍA FUNDACIONAL // ARCHIVO MUNICIPALDOCUMENTO HISTÓRICO
AñoAcontecimientoLugarImpacto en el Territorio
1830Decreto de Simón BolívarBoquíaOrden formal de abrir trocha y poblar el paso cordillerano.
1842Colonia penal y postaVega del río QuindíoFundación oficial de Boquía; primeros desmontes y fondas.
1865Inundación y éxodoColina de BarcinalesTraslado a la meseta alta y nacimiento formal de Salento.
1890Llegada del caféLaderas y veredasSegunda ola de colonización; inicio de la economía cafetera.